Isla Gorriti

Reserva natural que aún guarda los vestigios de un pasado colonial

A sólo 350 metros de distancia de la Playa Mansa se encuentra esta reserva natural que aún guarda los vestigios de un pasado colonial en el que confluyen relatos de piratas, conquista e incluso de guerra. Comprende una superficie de 22 hectáreas entre las cuáles se encuentra la zona del muelle llamada Puerto Cañón y otras dos zonas: Puerto Jardín y Playa Honda (la más concurrida de la isla), ideales para el descanso y la práctica de deportes náuticos. Dada su cercanía, la isla es concurrida por miles de turistas a lo largo de todo el año, quienes parten tanto de las lanchas desde el puerto de Punta del Este como en embarcaciones privadas que atracan en la zona este de Puerto Cañón en un viaje que oscila los 15 minutos de duración.

El horario de vista es extenso, siendo el horario de regreso por la tarde. Si bien la isla recibe visitantes durante todo el año, la temporada de verano es la época más concurrida en la que se promedia unos 600 visitantes por día. Se encuentra sobre el Río de La Plata aunque también es rodeada por aguas del Océano Atlántico, y en su flora priman los bosques de pinos marítimos, tamarises y eucaliptos traídos desde Europa por el primer alcalde de Punta del Este, Juan Gorlero.

Su historia data de comienzos del siglo XVI, cuando fue avistada y bautizada como Isla de Las Palmas. Se dice que incluso figuraba en el diario de viaje de juan Díaz de Solís, navegante y explorador portugués. Más adelante fue renombrada como Isla Maldonado por orden real del monarca Felipe II para finalmente denominarse Isla Gorriti hacia comienzos del 1700, en honor al comandante Francisco Gorriti, quien fue prisionero en la isla por altercados con las autoridades gobernantes de aquella época. La isla funcionó, entre otras cosas, como zona de aislamiento de enfermos de cólera. También supo oficiar como depósito de municiones y fuerte de los españoles quienes buscaban frenar el avance de los portugueses de la conquista. En la época de las invasiones inglesas se utilizó como cementerio de los soldados británicos. Con estos y tantos otros acontecimientos no es casualidad que haya sido denominada patrimonio histórico de la nación.

Hoy en día la Isla está acondicionada para ofrecer una amplia gama de actividades. Dentro de sus instalaciones se encuentran un parador que ofrece bebidas y alimentos y desde el que se puede disfrutar de un atardecer inolvidable. Actualmente se incorporó una nueva señalética informativa que facilita el recorrido a los visitantes y revaloriza también aspectos históricos, culturales y geográficos de la isla. Sin dudas, la isla representa un tesoro histórico y constituye un paseo alternativo que se suma a la ya conocida propuesta turística de playa y espectáculos del balneario esteño

La isla Gorriti es mucho más que un paraíso natural